Primer día: protegemos el suelo y el pasillo, cortamos el agua, desmontamos la grifería y sacamos la bañera. Debajo suele haber un murete de ladrillo y un relleno que también se retira.
Segundo día: adaptamos el desagüe al plato nuevo y le damos pendiente, nivelamos la base con mortero y extendemos una lámina impermeable que sube por las paredes. Es la parte que no se ve y la que evita filtraciones al piso de abajo.
Tercer día: asentamos el plato, sellamos el perímetro y alicatamos o revestimos la parte baja de la pared. Montamos la grifería nueva.
Mampara: se mide con el plato ya colocado y se monta cuando llega del taller, normalmente unos días después. Mientras tanto la ducha se puede usar con cortina.